CIVILis y la apuesta de la Escuela por la investigación

A menudo, el alegato a favor de defender que los profesionales de prestigio deben tener su sitio en la Escuela, algunos lo han convertido en una diatriba contra los investigadores, discutiendo la utilidad de la investigación para una escuela como la nuestra. La universidad hoy es generadora de conocimiento: investigación, innovación y transferencia son pilares clave de cualquier institución universitaria. Una universidad que carezca de investigación es sencillamente una academia. Además, hay una lógica del mundo universitario que debemos interiorizar: si la Escuela quiere crecer en un cierto ámbito, la única vía de hacerlo de forma sólida y sostenible es siendo líder en investigación en dicho ámbito.

Teniendo claro esto, no es fácil apoyar la investigación desde la Escuela, porque en el fondo las escuelas cada vez tenemos menos responsabilidad en investigación. La evolución natural que ha seguido la investigación es dejar de estar ligada a departamentos y escuelas (que se consideran más bien estructuras académicas) y generar sus propias estructuras: grupos de investigación y centros de investigación.

¿Cuál es la situación en la Escuela?

El nivel de los investigadores de la Escuela es muy alto y, especialmente, se está produciendo un relevo generacional muy interesante. Sin embargo, las estructuras de investigación son demasiado tradicionales, requieren una evolución. Por eso, desde la dirección de la Escuela buscamos completar una estructura de investigación moderna y competitiva que nos permita enfrentar los próximos retos de la ingeniería civil.

¿Cuál es la situación actual? La Escuela pertenece a la universidad líder en investigación, innovación y emprendimiento en España: La UPM es líder entre las universidades españolas en proyectos de investigación europeos H2020, en patentes o en creación de empresas. Además, tiene un muy potente programa propio de fomento de investigación que dedica más de diez millones anuales al apoyo a actividades investigadoras. Dentro de la UPM, la Escuela de Caminos ocupa una posición relevante, aunque escuelas como la de Telecomunicación o la de Industriales tienen un mayor peso investigador. La Escuela cuenta con dos centros de investigación TRANSYT (Transporte) y CIME (Materiales Estructurales). Pero la mayoría de sus profesores y de sus catorce grupos de investigación no pertenecen a ningún centro, teniendo por tanto una estructura de investigación disgregada que le impide competir por los grandes proyectos.

Nuestra visión es que, en la situación actual, el campo de la I+D+I de la ingeniería civil precisa de un enfoque multidisciplinar, que aúne las disciplinas clásicas (hidráulica, energía, estructuras, geología, urbanismo, etc.) con la digitalización, la sostenibilidad y la mitigación y adaptación al cambio climático. Esa es la idea que hay detrás del lanzamiento de un nuevo centro de investigación en Infraestructuras Civiles Inteligentes y Sostenibles (CIVILis), que es la iniciativa que tenemos en marcha y que será aprobada por la UPM en julio de 2024.

Con más de cien investigadores y doce grupos de investigación de muy diferentes ámbitos, CIVILis responde a la necesidad una estructura de I+D+i que fomente la multidisciplinariedad en la investigación sobre Ingeniería Civil, y que incluya además como aspectos transversales las herramientas digitales y la sostenibilidad. Es también una estructura propicia para fomentar la colaboración y los laboratorios conjuntos con empresas.

Además de todos estos argumentos, mi sensación es que si nosotros no tomamos la iniciativa para completar la estructura investigadora de la Escuela ahora, será la evolución natural del sistema la que lo haga, y muchos de los mejores investigadores de nuestra escuela pasarán a formar parte de centros localizados en otras escuelas. Por eso quería que tomáramos la iniciativa nosotros, con una visión de escuela.

CIVILis es el resultado de más de un año de discusiones entre los distintos grupos de investigación de la Escuela. Se barajaron diversas posibilidades y finalmente nos decantamos por esta, con el acuerdo de todos. Creo que es una buena noticia, pero no deja de ser una estructura vacía, ahora queda lo más difícil: darle vida.

Apuesta de la Escuela por la investigación

El apoyo de la Escuela no queda solo en la estructura, sino que viene acompañado de un equipo de soporte a la investigación, tanto para CIVILIis como para los dos otros centros de investigación, que incluye personal de administración y una gestora de proyectos.

Para evitar recelos en este camino también modificamos la distribución de cánones. Inicialmente los cánones se dividían entre: 6% Escuela y 3% Centro ó Depto. Ahora hemos pasado a un: 3% Escuela, 3% Centro y 3% Depto. La Escuela renuncia a parte de sus cánones con el objetivo de que la incorporación de investigadores con sus proyectos a los centros no modifique los cánones de los deptos ni influya en su forma de distribución interna.

Finalmente, iniciamos desde la Fundación Entrecanales el programa Lab Up! que busca apoyar a los laboratorios. Vamos con retraso, porque es la primera vez, pero si logramos sacarlo adelante, será muy importante: modernizar las instalaciones de un laboratorio cada año.

Una estructura de investigación para las próximas décadas

TRANSyT, CIME y CIVILis completan la estructura de investigación de la Escuela para las próximas décadas. No deberíamos olvidar tampoco que nuestra Escuela tiene presencia en otros centros de investigación de la UPM (el CTB está dirigido actualmente por uno de nuestros profesores) y de la Comunida de Madrid (el IMDEA Materiales sigue muy ligado el Depto de Ciencia de Materiales de la Escuela).

Siguientes pasos:

  • Trabajar la imagen y comunicación de esta nueva estructura.
  • Potenciar los acuerdos con empresas para los tres centros de investigación.
  • Conectar la estructura de investigación con los programas de doctorado.